Análisis de Blades of Fire: los creadores de Metroid Dread forjan uno de los juegos españoles más grandes y ambiciosos de la historia

Análisis y opinión sobre Blades of Fire, el nuevo y enorme juego español que marca el regreso de MercurySteam tras Metroid Dread y Castlevania Lords of Shadow.

Blades of Fire se establece como uno de los juegos españoles más ambiciosos de la historia. MercurySteam se lanza a por todo con una obra muy personal y especial que quiere refrescar los estándares del rol de acción a golpe de martillo.

Los creadores de obras como Castlevania Lords of Shadow, Metroid Dread o Clive Barker's Jericho regresan a los entornos 3D rescatando la esencia del juego que dio origen al propio estudio de desarrollo madrileño y también al género soulslike.

Tal y como vamos a ver en este análisis de Blades of Fire, el juego pretende reivindicar al clásico de culto Blade: The Edge of Darkness de Rebel Act Studios, pero también busca ofrecer algo que vaya mucho más allá del homenaje interno.

MercurySteam ha forjado un título de acción sumamente interesante que ya se ha convertido en uno de los títulos que más he disfrutado en 2025. ¿Consigue establecerse como un nuevo icono del RPG de acción? ¿Qué es lo que le hace tan especial?

Respondo a esas y a otras muchas cuestiones con todo lujo de detalles en este análisis de Blades of Fire para PS5, Xbox Series X|S y PC. ¡El calor de la fragua nos llama! Forjemos esta review:

La historia de Blades of Fire: sabor a God of War en un viaje contra el mal

Blades of Fire es una aventura, una enorme epopeya que comienza con un solo objetivo. En la piel de Aran de Lira, hijo del Comandante del Rey, tendremos que derrotar a la Reina Nerea. No obstante, esa "simple" misión, será el detonante de una narrativa que irá expandiéndose y retorciéndose.

El eje del relato es un "viaje del héroe" tradicional que se centra en ir conociendo, paso a paso, un mundo acertadamente inspirado en la fantasía oscura más propia de franquicias como Conan el Bárbaro, pero que tampoco se olvida de referenciar obras modernas del medio como God of War (2018).

Porque este es un título en donde la ambientación brilla, pero también se busca llegar al jugador con sus personajes. Y es que, Aran de Lira tendrá la ayuda de un novicio llamado Adso (directamente inspirado en el personaje de El Nombre de la Rosa), con quien desarrollará una profunda relación.

Obviamente, Kratos y Atreus se te vienen a la cabeza, pero es cierto que la construcción de un mundo más opaco a lo Dark Souls (poniendo información en descripciones, coleccionables y recurriendo a la narrativa ambiental) hace que toda la historia de Blades of Fire brille con luz propia.

Puede que ya lo hayamos visto antes, pero esa conjunción de estilos entre lo íntimo y la épica grandilocuente más clásica consigue vincularse muy bien al gameplay de acción del juego. Se nota que MercurySteam le ha puesto ganas a esta historia y a su ambientación.

Siempre puedes recurrir a Adso para que te informe sobre las regiones, los personajes y los eventos pasados que vas descubriendo por el camino (esté va dibujando y añadiendo datos a cada uno de los enemigos que vas derrotando) y apenas tardas unos segundos en darte cuenta de que hay un enorme lore que cimenta el juego.

La construcción del mundo al que dieron forma los llamados "Forjadores" descansa también sobre un gran respeto hacia el diseño de arte y al propio esfuerzo de los desarrolladores por darle forma y coherencia a todo este relato.

Por ejemplo, hay una mecánica con la que puedes mandar a Adso al campamento para que dibuje los parajes que has visitado. Más tarde, si vas tú en persona a la base, podrás ver que los dibujos y esquemas son los artes conceptuales del equipo de Mercury.

Y el guion también se reserva algunas sorpresas. Adan es el protagonista, pero insisto en que Blades of Fire es un relato de personajes y conoceremos a unos cuantos secundarios sumamente curiosos, que harán que sigamos enganchados durante toda la aventura.

Lo único que me ha fastidiado es que (a pesar de tener textos en español), el doblaje solo esté en inglés, algo que duele especialmente sabiendo de dónde procede este juego. También fastidia porque los valores de producción del juego son enormes, pese a no ser una AAA convencional.

Lo demuestran las cinemáticas de Blades of Fire, muy numerosas y sin ningún miedo a mostrar acción con todo lujo de animaciones de gran calidad y hasy escenas realmente grandiosas a la altura de la saga de nuestro pálido espartano.

El gameplay de Blades of Fire: forjando a fuego una jugabilidad única

No obstante, la fuerza de Blades of Fire y por lo que verdaderamente el juego te puede llamar la atención es por su gameplay de acción. MercurySteam forja dos sistemas tremendamente interesantes y con mucha personalidad.

Todo en este título pasa por un concepto clave: rendir pleitesía a las armas medievales. En Blades of Fire, tu vida es tu espada. El núcleo del juego consiste en forjar tu arma y luego darle su debido uso en una serie de combates constantes y muy bien medidos.

El sistema de batalla responde a los cánones modernos del género de aventura y acción en tres dimensiones, pero el ritmo más pausado y estratégico de cada enfrentamiento le da un carisma propio que casa muy bien con el particular esquema de control que ostenta.

Aquí no tenemos ataque ligero y ataque fuerte, sino que cada botón del mando se corresponde a una dirección de ataque. Por ejemplo, en PlayStation, el círculo es un tajo desde la derecha, triángulo, un golpe de arriba a abajo y así con cada uno.

Si mantienes el botón pulsado cargarás un ataque pesado y una vez tienes esto montado, ahora te toca seguir el gran mandamiento de cualquier souls que se precie: controlar la resistencia, las esquivas y los parrys.

El juego innova en la manera que tiene de esquivar y bloquear. La barra de bloqueo no es la misma que la de la resistencia y si mantienen pulsado el botón de cubrir, ganarás vigor para poder realizar ataques (algo que funciona al revés que en la mayoría de juegos).

Esto hace que al principio tardes en acostumbrarte al esquema de control, pero luego acaba siendo bastante satisfactorio, pese a que sí que se echa de menos alguna acción más en todo este sistema, ya que con el paso de las horas, el combate acaba perdiendo algo de fuerza.

Así que, el ataque te lo da tu arma, pero también el alcance, la resistencia, la protección y hasta el tiempo de reacción para contraatacar. No hay armaduras, únicamente armas y es por ello por lo que el segundo gran sistema de Blades of Fire me parece tan acertado.

Teniendo siete categorías de armas a nuestra disposición con cinco tipos cada una, podremos forjarlas mientras añadimos cantidad de modificaciones que varían sus estadísticas. La forja es clave y si no recurres al martillo y al yunque, el juego te arrastrará.

A cambio de una serie de materiales que se van obteniendo explorando el mundo y canjeando piezas como pomos o guardias, daremos forma (literalmente, gracias a un minijuego) a nuestras armas, que pueden ser mandobles, sables, hachas dobles, picas, mazos, martillos y mucho más.

Cada una se siente muy diferente al resto y tienes que adaptarte al terreno para sacarles partido. Los mandobles arrasan con todo a base de tajos de gran recorrido, pero son muy lentos, por ejemplo. Blades of Fire te tira variedad a la cara y debes escoger según tus gustos.

Aunque no consiste en ir siempre con lo que más te guste, ya que cada enemigo tiene una serie de fortalezas a diferentes tipos de arma (que aparecen resaltadas por colores). Olvídate de usar una espada contra soldados con armadura (a no ser que presenten algún punto débil).

El tema de que los enemigos cuenten con protecciones específicas te obliga estar cambiando las direcciones de tus ataques, aunque habría deseado que este interesante sistema se aplicase más a menudo, ya que no es lo más común.

Y, al final, terminarás por encapricharte de determinadas armas y las cuidarás como si fueran parte de ti, ya que tienen degradación y una serie de reparaciones limitadas. Además, si mueres, perderás tu arma y tendrás que recuperarla (como si fuesen almas perdidas).

El único "problema" que he notado con todo este sistema es que ir a la forja suele romper bastante el ritmo, pero hay cierta gracia en pararse a sacarle punta (nunca mejor dicho) a cada arma y a personalizarlas recurriendo al profundo sistema de configuración que ostenta el juego. 

Lo que más frustra es no contar con los materiales necesarios para reparar un arma desgastada, pero en general, el juego se las apaña para darte todo lo que necesitas mientras exploras sus mapeados... de los que hay que hablar.

Si bien no es un mundo abierto, cada capítulo de Blades of Fire cuenta con un mapa de tamaño considerable (el primero es enorme) con un diseño lleno de caminos y recovecos, pero que siempre mantiene cierto nivel de linealidad.

No lo digo como algo malo, sino todo lo contrario, el juego se siente como un avanzar constante (incluso cuando toca volver hacia atrás) y por momentos logra referenciar ese gran diseño de niveles que vimos en juegos como Dark Souls, con zonas bastante bien interconectadas que entrelazan los yunques (hogueras de reaparición).

No obstante, Blades of Fire siempre busca su propia identidad y muchos de sus escenarios son tremendamente intrincados (cuando llegas a la Fortaleza Carmesí te das cuenta de ello). Es cierto que a veces peca de ser demasiado obtuso, pero siempre acabas encontrando el modo de seguir.

Admito que en algunos momentos me he quedado atascado sin saber muy bien que hacer (el mapa podría ser algo más claro), pero me gusta que el juego no te tome por tonto. Aunque creo que podría ser más claro en determinados momentos. No pido un sistema de pistas como el de God of War Ragnarok, pero el que hay apenas sirve para nada.

Por suerte, el juego no busca que todo te acabe llevando a una gran zona con un jefe, sino que cada escenario cuenta con sus particularidades. A veces se recurre a ese esquema clásico, pero otras no y es ahí donde más brilla este título, en cómo plantea determiandas misiones y enfrentamientos.

La exploración es bastante satisfactoria porque casi todo está disponible de primeras, pero has de buscar y aquello que te obliga a hacer backtracking o volver atrás (estilo metroidvania seña de identidad de Mercury) se siente como un extra muy tentador.

Aunque hay otra pega importante y es que el juego recurre demasiado a "consigue tres materiales", "abre cuatro puertas" u "obten varias piezas", objetivos algo repetitivos que tontean muy seriamente con no ofrecer una merecida recompensa al jugador en algunos momentos al alargar demasiado cierto niveles.

Por suerte, la progresión general va ligada a ese afan por seguir descubriendo. No hay niveles, ni experiencia. La manera de conseguir armas es matando a un determinado número de enemigos (lo que hace que casi siempre busques pelea) y si quieres mejorar salud o dar con nuevos aceros para forjar mejores armas, lo que debes hacer es ponerte a investigar.

Todo esto nos deja un cóctel realmente potente. El combate se siente pesado en el buen sentido y con su buena dosis de profundidad y estrategia, mientras que la forja nos entrega un componente RPG de gran calidad, que se potencia con un diseño de niveles bastante estimulante.

La dificultad de Blades of Fire: a caballo entre un soulslike y algo más

Blades of Fire tiene tres niveles de dificultad, siendo el nivel Acero el más exigente y también el recomendado. Jugar así es vivir la experiencia que han buscado trasladar a los jugadores desde MercurySteam, los otros modos son más para centrarse en la historia y no tanto en el reto.

Lo cierto es que he muerto bastantes veces jugando a Blades of Fire, pero los jefes no han sido tan desesperantes como esperaba en un primer momento. El juego ofrece un duelo a la altura, pero tampoco cuenta con una estructura tan marcada como soulslikes más arquetípicos recientes.

Es decir, en Black Myth Wukong o The First Berserker Khazan son los bosses los que brindan los mayores retos, mientras que en Blades of Fire todo su diseño de niveles está pensado para que el camino sea un constante desafío sin tantos picos y valles.

Quizá en términos generales, el juego sea algo más "sencillo" que otras propuestas de acción del estilo, pero te aseguro que es una de las experiencias más retadoras que hemos tenido en 2025. Y es que, no pensaba que fuera a tener tanto contenido...

La duración de Blades of Fire: un juego de los que llevan su tiempo

Completar la trama principal de Blades of Fire puede llevarte, facilmente, 40 horas. Obviamente, la duración depende mucho de tu nivel de habilidad, de la dificultad en la que juegues y lo que te pares a explorar durante la aventura.

Aparte de toda la trama de Aran de Lira, el juego ofrece retos de combate extra en forma de jefes secundarios y minibosses. También hay varios coleccionables que te obligan a explorar partes de los mapas que habías dejado sin explorar.

Así que el contenido total de Blades of Fire puede alcanzar las 50-60 horas de juego sin problemas, una duración que puede llegar a sorprender a más de uno, pero que resulta sumamente agradecida si lo que quieres es un juego que te dure unas cuantas semanas.

Precio, plataformas y ediciones de Blades of Fire

Blades of Fire está disponible en formato físico y digital para PS5, Xbox Series X|S y PC (exclusivamente en Epic Games Store) bajo un precio de 59,99 euros en su única edición disponible. Además, puedes probarlo gratis gracias a una demo.

No obstante, sí que existe un incentivo de reserva. El paquete Aventurero que incluye el atuendo "Paladín de hierro" y "Señor del acero" para Aran, así como la cabeza de martillo para arma Hisopo y materiales de forja adicionales, viene con esta edición estándar.

Un regalo del mismísimo Hefesto

Con Blades of Fire, MercurySteam vuelve a sus raíces más profundas y personales, pero aplicando con gran tino todos los años de experiencia que han hecho de este estudio uno de los máximos referentes del desarrollo de videojuegos a nivel nacional.

Las influencias de Blade: The Edge of Darkness (como un combate milimétrico y gore) están ahí, pero este sucesor espiritual es mucho más que eso. Como quien forja una espada, con paciencia y tesón, la fragua de Mercury dota de gran personalidad a este título.

Cierto es que hay algo de "escoria" que retirar. Ese metal más impuro toma aquí forma en los gráficos (donde el juego no destaca demasiado, pese a que la jugada de añadir partículas, fauna y efectos climáticos, logra tapar algunas carencias).

También hay algunos bugs o secciones en donde las armas no aparecen donde deberían. Presonalmente, he sufrido bastante con el errático planteamiento de las zonas oscuras en las que tienes que recurrir a un farolillo, que han sido bastante desesperantes; pero todo eso tiene arreglo.

A caballo entre el RPG de aventura y acción más tradicional y las fórmulas soulslikes de hogueras y combate por fijación, Blades of Fire logra forjar su propia identidad recurriendo a sensibilidades narrativas modernas, una grandiosa banda sonora y a una dedicada construcción de su mundo.

Quizá hay algo de porosidad y puede que las apuestas más personales como ese combate más lento, cierta opacidad de los niveles o su nivel de dificultad alejen a algunos jugadores, pero Blades of Fire es tan firme como un buen acero templado.

Valoración

Nota 87

Blades of Fire es uno de los juegos españoles más ambiciosos de los últimos tiempos y una propuesta de acción digna de aplaudir al traer cierta renovación a un género copado de juegos. Con un sistema de combate directamente vinculado a elementos roleros y a la exploración, este título enganchará a los amantes de los RPG de acción más exigentes.

Lo mejor

El sistema de combate. Gran banda sonora. Buena narrativa. Construcción del mundo y su particular diseño de niveles...

Lo peor

...aunque a veces pueda pecar de obtuso. La forja y la degradación de las armas pueden romper el ritmo en algunos momentos. 

Plataforma comentada: Ps5

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Blades of Fire

Blades of Fire

Lanzamiento

22-5-2025

Género

Acción, RPG

Compañía

MercurySteam

Pegi

18

Número de jugadores

1

Idioma de los textos

Español

Idioma del audio

Inglés

Idioma de los subtítulos

Español

Hobby87Muy bueno
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David Rodríguez

Redactor

David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.

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