Análisis de Dynasty Warriors Origins, un musou fresco y renovado que deberías tener muy presente

Análisis y opinión de Dynasty Warriors Origins, la nueva entrega de la saga hack and slash en el Romance de los Tres Reinos para PS5, Xbox Series X|S y PC. ¿Merece la pena? Aquí te cuento todo lo que debes saber:

"Musou" significa "sin igual" en japonés y es cierto que pocas cosas consiguen parecerse a un Dynasty Warriors, el máximo representante de este género. Ahora, Dynasty Warriors Origins llega a PS5, Xbox Series X|S y PC para demostrar (otra vez) por qué el musou es único y especial. 

Han pasado siete años desde Dynasty Warriors 9 y por el camino, Omega Force se ha dedicado a dejar su sello musou en grandes sagas con juegos como Hyrule Warriors: La Era del Cataclismo o Persona 5 Strikers, a la par que ha revivido el espíritu de la serie Toukiden con Wild Hearts.

Sin embargo, lo que muchos esperaban era el regreso de la "dinastía" y en este análisis de Dynasty Warriors Origins te voy a contar qué me ha parecido esta nueva entrega, que se establece como una fresca renovación en un género poco dado a las sorpresas.

El juego es ya una de las primeras y agradables sorpresas que nos deja 2025. El Romance de los Tres Reinos está de vuelta con novedades narrativas, jugables y técnicas que permiten disfrutar de una experiencia 1 contra 1000 como nunca antes.

Saca la libreta, que hay muuuchos nombres que apuntarse y prepárate para pasar la escoba, que hay mucho enemigo que barrer. Vamos con el análisis de Dynasty Warriors Origins para PS5, Xbox Series X|S y PC:

La historia Dynasty Warriors Origins: Romance de los Tres Reinos con amnesia

Para sorpresa de nadie, Dynasty Warriors Origins tiene lugar durante los acontecimientos narrados en el Romance de los Tres Reinos, el clásico literario chino que adaptaba las convulsas décadas de guerra que vivió el país entre los años 184 y 280 d.c.

Siendo leal a los juegos de la saga que le han precedido, Origins nos vuelve a contar las batallas e intrigas de todos los bandos, héroes y caudillos que participaron en esta contienda por el dominio de un país tremendamente dividido.

La revuelta de los Turbantes Amarillos, la tiranía de Dong Zhuo y el duelo a tres bandas entre Liu Bei, Cao Cao y Sun Jian queda muy bien representado durante los cinco capítulos que componen el juego, gracias a las cinemáticas rebosantes de acción y las escenas "in-game"  más estáticas.

Sin embargo, Origins no se conforma con ofrecer más de lo mismo y nos presenta todo este complejo relato atado bajo un nexo común: un único protagonista anónimo. Nuestro lampiño héroe sin nombre y con amnesia es el canalizador de la historia principal.

Lo cierto es que el personaje queda sepultado por las decenas de celebridades históricas del juego (que en otros títulos encarnábamos), pero aunque su carácter me haya sido bastante indiferente, creo que la decisión creativa de Omega Force de introducirle es acertada.

Primero, porque el relato está mucho mejor construido para quienes no sepan qué es el Romance de los Tres Reinos y segundo porque hay algo más de "chicha" en la trama al añadir un nuevo conflicto para el personaje principal, nada del otro mundo, pero que se agradece.

Además, llegado un momento, tendremos que tomar decisiones importantes y apoyar a uno de los tres grandes bandos. Esto marca un antes y un después en la historia y consigue que te impliques profundamente con las motivaciones de cada líder y sus oficiales.

En resumidas cuentas, Dynasty Warriors Origins cumple sorprendentemente bien en materia narrativa, pese a ser de nuevo una reformulación de una historia que se lleva contando durante años y años. Si nunca has jugado a la saga, más te vale consultar el registro de nombres para no liarte.

El gameplay de Dynasty Warriors Origins: uno contra mil, pero con parry

Origins regresa a la esencia "de toda la vida" de la franquicia y se aleja de la variante más táctica vista en el pasado Dynasty Warriors 9 Empires. Todo lo que recuerdas de la saga está de vuelta.

Es decir, te esperan combates en escenarios de gran tamaño contra centenares de enemigos a la vez, que puedes abatir de un plumazo con ágiles, sencillos y espectaculares combos. Ver volar a grupos de soldados es una constante en los musous y aquí no se renuncia a eso.

Sin embargo, los primeros cambios no tardan en empezar a verse. Lo más importante dentro de la jugabilidad de Dynasty Warriors Origins es la introducción de dos herramientas... defensivas. Efectivamente, pese a que estamos acostumbrados al ataque, lo que cambia todo es la defensa.

El parry y la esquiva hacen que el gameplay "machacabotones" gane profundidad en los enfrentamientos contra oficiales, enemigos que aguantarán muchos más envites que los clásicos soldados "minions".

Esta clase de enemigos no es nueva, pero sí su función en la batalla. Golpean duro y debemos debilitar sus defensas rompiendo su fortaleza para poder derrotarles y así dispersar a las tropas que tienen al mando. Para ello hay que pegar, "parrear" y ejecutar ataques especiales llamados "artes".

Estos se pueden realizar ganando valentía, un recurso que se consigue... matando enemigos. Así que ya tienes el bucle jugable montado... ¡Y funciona estupendamente! Los oficiales son duros (algunos más que otros) y debes tener muy presente sus movimientos y ataques especiales.

Por lo tanto, en seguida queda claro que Origins es un musou, pero pone mucha atención en el combate uno contra uno. Esto no es lo único que cambia, ya que lo de tener un solo protagonista afecta enormemente al desarrollo del combate.

Quizá pueda parecer raro que un juego de este estilo solo incluya a un personaje jugable (y más cuando venimos de manejar a más de ochenta), pero creo que la "poca variedad" se compensa gracias a la posibilidad de equiparse con nueve tipos de armas distintas.

La mayoría se sienten muy diferentes entre sí y permiten utilizar estilos de lucha muy diferentes. La espada es versátil, la lanza barre con todo, las ruedas controlan masas y el báculo permite fliparse, incluso más que cuando manejabas al Predestinado en Black Myth Wukong.

Además, en algunos momentos sí que podrás llevar a un compañero a la batalla. Si bien son escasos (hay nueve en total) todos son conocidos (están Shun Shangxiang, Guan Yu o Zhao Yun) y su ataque final es como si soltases una bomba en mitad del escenario.

Creo que priorizar la acción en torno al protagonista vuelve a ser todo un acierto, ya que a este se le van añadiendo pequeñas capas de profundidad a cada nuevo capítulo. Que si un "ataque musou", que si un modo rabia, la posibilidad de ejecutar tácticas dando órdenes a las tropas... todo trata de evitar que acabemos aburriéndonos.

Y lo cierto es que durante muchas batallas se evita caer en la repetición, pese a que al final acabe llegando y pueda abusar demasiado de esos enfrentamientos por fijación más "soulsleros". Esa sensación de variedad también se consigue gracias a los escenarios y situaciones que nos ofrecen las batallas del juego.

Constantemente están ocurriendo acciones y siempre tienes que tener un ojo puesto en el mapa para saber a quién de tus aliados debes ayudar o si has de conquistar fuertes o evitar grandes tácticas enemigas cumpliendo desafíos secundarios.

Hay que subir la moral de las tropas e incluso regresan los "duelos", momentos espectaculares en donde parecemos volver al primer Dynasty Warriors de PlayStation (cuando la saga era de lucha) retando a un oficial a un combate singular con barra de vida que solo dura 50 segundos.

Todo esto y otros pequeños detalles hacen que la acción de Origins me haya parecido una de las mejor ejecutadas de toda la saga hasta la fecha. Es fresca, fácil de entender, muy divertida y con momentos absolutamente épicos. 

Las cargas de caballería son ALUCINANTES y los enfrentamientos contra el poderoso Lu Bu (sí, ese que también te costó la vida matar en Wo Long Fallen Dynasty) hacen que te des cuenta de que no eres el único "ciclado" en los combates.

Fuera de los cambos de batalla tenemos un "overworld" a modo de diorama fiel al estilo de los JRPG clásicos que nos permite movernos por toda China mientras visitamos ciudades y participamos en misiones secundarias o escaramuzas que apenas duran más de uno o dos minutos.

Aquí hay materiales que recolectar y también podremos charlar con los oficiales y mejorar nuestra relación con ellos (algo marca de la casa). Este mundo no es nada del otro... mundo, pero funciona como nexo entre batallas y permite descansar entre tanta acción.

Más allá de esto tenemos los sistemas de progresión del juego. No quiero aburrirte con muchos detalles, pero que sepas que no faltan los típicos árboles de habilidades con pasivas, un pequeño sistema gacha para gemas (nada escandaloso) y otros elementos propios del RPG de acción.

Solamente me quiero detener en la subida de nivel, que me parece sumamente acertada para "forzar" al jugador a probar todas las armas disponibles y variar durante el gameplay. Si quieres progresar debes ir cambiando de arma para ganar puntos.

Una vez los consigues puedes desbloquear nodos que te suelen dar nuevas artes y combos para las armas y son esos nodos los que te hacen subir de nivel para que puedas obtener más árboles de habilidades pasivas con los que mejorar al protagonista. 

Es un sistema bastante inteligente. Y tampoco me parece mal que las opciones de personalización cosmética se hayan olvidado. Todo se centra en los números y no tanto en la apariencia, pese a que el apartado visual sea otro punto importante a tener en consideración.

El juego aprovecha la potencia de la generación para ofrecer 60 o 120 fps en modo rendimiento con los que hacer que la jugabilidad sea muy fluida. Eso, unido a una paleta de colores más oscura y a la habitual banda sonora "cañera" hacen que lo novedoso y lo tradicional se junten en el campo audiovisual.

¿Cuánto dura Dynasty Warriors Origins?

Dynasty Warriors Origins ofrece una duración variable dependiendo de lo que te entretengas completando misiones secundarias, repitas batallas, te relaciones con los oficiales o la dificultad que escojas, pero completar sus cinco capítulos te puede llevar unas 25-30 horas.

Sin embargo, si deseas conocer los tres finales del juego y acceder a la conclusión verdadera de la historia, esta duración crece muchísimo. Aunque si decides cambiar de bando, podrás empezar desde el capítulo tres para no repetir todo. El juego ofrece cerca de las 100 horas de contenido.

La dificultad de Dynasty Warriors Origins: ser un dios con rivales

Dynasty Warriors Origins presenta un reto equilibrado si te decantas por la dificultad estándar de las tres que hay disponibles. He muerto en unas cuantas batallas y hay momentos en los que hay algún que otro pico de dificultad que se agradece para que no todo sea masacre tras masacre.

Por suerte, si te empiezas a quedar atascado, las batallas se pueden reiniciar desde diferentes checkpoints y puedes retroceder o avanzar si has caído en el campo de batalla, lo que permite adoptar otras decisiones si ves que no estás consiguiendo los resultados esperados.

Precio, plataformas y ediciones de Dynasty Warriors Origins

Dynasty Warriors Origins está disponible en PS5, Xbox Series X|S y PC en formato físico y digital con una edición estándar con un precio de 79,99 euros.

No obstante, también a tu disposición la Digital Deluxe Edition, que por 94,99 euros incluye algunos extras como el libro oficial del juego, la banda sonora original y un set de cartas digitales.

Que vengan de mil en mil

Jugar un musou es como comerte un bote de cierta crema de avellanas... Nunca están de más unas cuantas cucharadas para disfrutar de su dulce sabor y hacerte feliz un buen rato, pero tampoco hay que pasarse porque el empacho puede llegar en cualquier momento.

Y pese al peligro de padecer un subidón de azúcar, lo cierto es que solo me ha quedado rebañar el bote de Dynasty Warriors Origins. Sí, el pico de glucosa ha acabado llegando, pero más tarde de lo que esperaba.

He disfrutado mucho del juego y pese a que algunas decisiones jugables conducen a esa repetición tan característica en el musou, las novedades que se han introducido hacen que me vea obligado a recomendar el juego.

Origins no supone una revolución en ninguno de los apartados que definen al RPG de acción, pero tampoco necesita ser el nuevo mesías. Este título es sólido como una roca y sabe ofrecer algo imprescindible: que pases un buen rato mientras produces ingentes cantidades de adrenalina.

Ya seas un fan incondicional o un curioso que quiere dejarse seducir por el Romance de los Tres Reinos, Dynasty Warriors Origins parece tener algo para todo el mundo... más allá de los "tropecientos" mil enemigos, claro.


Valoración

Nota 84

Dynasty Warriors Origins vuelve a poner al género del musou en el mapa para que aquellos que no le han dado una oportunidad por fin se decidan a hacerlo. Pese a no revolucionar el panorama y a que acaba siendo algo repetitivo, las novedades narrativas, jugables y técnicas de esta entrega hacen que valga la pena volver al Romance de los Tres Reinos.

Lo mejor

Todas las novedades jugables y armas. Un Romance de los Tres Reinos bien contado...

Lo peor

...que tarda un poco en arrancar. No se consigue eliminar la sensación de repetición. El protagonista es muy "sosainas".

Plataforma comentada: Ps5

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Dynasty Warriors Origins

Dynasty Warriors Origins

Lanzamiento

17-1-2025

Género

Acción, RPG

Compañía

Omega Force

Pegi

16

Número de jugadores

1

Idioma de los textos

Español

Idioma del audio

Inglés / Japonés

Idioma de los subtítulos

Español

Hobby84Muy bueno
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David Rodríguez

Redactor

David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.

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