Análisis de Rematch, un concepto de fútbol irresistible, pero aún poco apuntalado

Este nuevo juego de fútbol propone una experiencia muy arcade y única, pero atento: Rematch está pensado solo para adentrarnos en partidas online.

Aún no nos hemos recuperado del todo respecto a la sorpresa que supuso Sifu, el maravilloso juego de peleas, y eso que ya han pasado 3 años. Ahora, el equipo Sloclap, responsable del proyecto, cambia radicalmente de tercio y ya ha lanzado Rematch, un juego de fútbol con reglas muy curiosas para jugar online. Está disponible para PS5, Xbox Series X/S y PC.

Lo primero que hay que dejar claro es que Rematch es un juego pensado exclusivamente para el online, por lo que no tiene sentido adquirirlo si no vais a conectaros a Internet. Hay algunos modos offline, pero son muy limitados, como ahora veremos.

Las reglas de juego, en esencia, son muy simples. Podemos participar en partidos de fútbol de 3 contra 3, 4 contra 4 o 5 contra 5. No existen los fueras ni los corners, ya que todo el terreno de juego está rodeado de una "pared" que hace que rebote la pelota. 

Tampoco existen las faltas ni las tarjetas, así que si derribamos a alguien, este se levanta y sigue adelante. 

El objetivo, por supuesto, es terminar el partido metiendo más goles que el rival. Si llegamos a una diferencia de 4 goles, el partido termina automáticamente. Si no, el crono sigue su curso. 

Aunque podemos hacerlos más largos o más cortos, lo habitual son partidos de 6 minutos de duración, sin primera o segunda parte: se juega del tirón.

Nosotros jugamos desde una perspectiva trasera (nada de cámaras súper elevadas, a lo FIFA o Pro) y siempre controlamos al mismo jugador, ya que el resto de futbolistas son controlados por otras personas online. 

Cada vez que se mete un gol, los miembros del equipo rotan sus posiciones, para colocarse en posición delantera, de portero...

Ahora bien, si por ejemplo somos porteros y nos alejamos mucho del área, otro jugador de nuestro equipo puede convertirse automáticamente en portero si se queda cerca de la portería.

Como veis, las normas son muy "laxas" con respecto al reglamento real del fútbol y lo mismo sucede con las propias jugadas, pues aquí priman el espectáculo y lo arcade sobre la simulación.

A la hora de controlar el balón, podemos adelantarlo para evitar entradas, realizar sombreros y otras filigranas, pero nuestro rendimiento depende de una doble barra de resistencia, que se recarga sola con el tiempo. 

La más grande es nuestro medidor de carrera "estándar", mientras que la pequeña mide la "súper carrera", un sprint muy potente pero corto en el que es mucho más difícil mantener el control del balón.

Si queremos chutar, tenemos un marcador en el centro de la pantalla para saber hacia dónde irá el balón, pero sobre eso podemos usar un simple pase o bien usar el botón de tiro. 

Cuanto más lo dejemos pulsado, más fuerte será y, además, podemos usar el stick para darle efecto y ejecutar un "tiro magnus" que lleve una parábola difícil de detener. 

Además, si nos viene un balón, podemos pulsar el gatillo para ejecutar una bolea a ciegas, que puede ser más imprecisa, pero también pillar al portero por sorpresa.

Cuando toque defender, podemos ejecutar entradas para robar el balón, pero si las esquivan, tardaremos bastante en recuperarnos. 

También podemos pulsar un gatillo para adoptar una posición defensiva que nos permita movernos lateralmente con eficiencia y, si somos porteros, al pulsar otro botón podemos lanzarnos a por el balón para agarrarlo con mucha seguridad.

A grandes rasgos, esos son todos los movimientos que podemos llevar a cabo, además de pedir el balón (lo que hará que una línea marque nuestra posición al jugador que tenga la posesión) o lanzar algún mensaje automático con la cruceta, tipo "bien hecho" o "lo siento", según lo pida la ocasión.

Sencillo como el patio de colegio, difícil de dominar... como el colegio

Si bien las normas son bastante simples, se tarda unos cuantos partidos en asimilar los comandos necesarios para cada tarea específica. 

Eso provoca que los primeros partidos sean algo confusos, especialmente mientras vamos asimilando cómo se coloca la pelota y los "timings" que tenemos para hacer una entrada o para tirar antes de que nos la hagan a nosotros.

Una vez entendemos cómo funciona todo y nos vamos a costumbrado tanto a las normas como a las diferentes maneras de jugar que tiene la gente online (estarán los buenos, que jueguen en equipo, pero también los "chupones" o los que busquen hacer sombreros cada dos por tres), el juego se vuelve mucho más entretenido y hasta apasionante por momentos.

Para que os hagáis una idea, se lo compara mucho con Rocket League y es cierto: es más una "pachanga" que un fútbol real, pero con normas y secretillos que, una vez dominados, pueden generar partidos llenos de atractivo, especialmente en duelos 4 contra 4 o 5 contra 5.

El menú del juego nos permite llevar a cabo partidos rápidos, que nos dan algo de experiencia (según ganemos o perdamos, las jugadas clave que llevemos a cabo...) para ir subiendo de nivel. 

A partir del nivel 5, podemos acometer partidos clasificatorios (rankeados, vaya), pero solo de 5 contra 5. O bien podemos crear nuestros partidos personalizados, decidiendo número de jugadores, tiempo total, si habrá prórroga o no...

El problema es que, a efectos jugables, lo único que resta es un tutorial offline en el que podemos asimilar todas las dinámicas de juego, con unos cuantos minijuegos que resultan bastante simpáticos.

Pero, al menos en nuestro caso, el cuerpo nos pide a gritos que exista la posibilidad de partidos offline contra la IA o un multijugador local con pantalla partida, aunque sea solo para dos jugadores.

Eso, por no hablar de un modo carrera, que se "insinúa" en una especie de tutorial/prólogo pero luego no está en el juego.

Como la orientación es totalmente online y se busca la típica dinámica de juego como servicio, tenemos una serie de temporadas que van aglutinando items para desbloquear o comprar con las monedas virtuales del juego (nuevos estadios, looks para nuestro personaje...) Por ello, vais a ver un montón de jugadores con el look oficial de Ronaldinho que hay a la venta...

Por cierto, también existe la opción de usar dinero real para comparar dinero del juego, así que cuidado si algún chavalín o persona con poco freno trastea demasiado con los menús...

Y es que, claro, podemos personalizar bastante el look de nuestro futbolista: cuerpo masculino o femenino, diferentes complexiones, peinados, tonos de piel... Eso sí, la altura ha de ser siempre la misma, entendemos que para que no afecte al equilibrio de la jugabilidad. También podemos modificar nuestra tarjeta de jugador con diferentes iconos, mensajes, fondos...

Los dos grandes problemas de Rematch

En cualquier caso, Rematch ahora mismo tiene un par de problemas importantes: por un lado, esa ausencia de modos extra (también online, pero sobre todo offline) y, sobre todo, una inestabilidad en los servidores que provocar que muchos partidos vayan a trompicones.

Así, nos topamos con rondas en las que el balón se "teletransporta", los jugadores hacen movimientos extraños y, en definitiva, se hace muy difícil jugar.

Los responsables son conscientes de ello y ya han mandado una nota de prensa aclarando que trabajan duro para solventarlo y que, de hecho, ya han lanzado un par de parches que ayudan a una mayor estabilidad. 

Es cierto que, en las últimas horas, nos ha pasado menos, pero el problema aún está pendiente de alcanzar una estabilidad total. Y es una pena porque, cuando todo va fluido, resulta una experiencia muy particular y atractiva.

En el apartado técnico, los jugadores y estadios siguen la "estética Sloclap", con un cierto estilo de acuarelas para las texturas que habrá a quien no guste, pero que desde luego da un toque de distinción.

Eso es especialmente notorio con los estadios, que incluyen fondos fantásticos como un lecho submarino, un entorno espacial que muestra agujeros negros cuando hay un gol...

El sonido es algo más escueto, con sencillas palabras cuando pedimos un balón o nos disculpamos y una leve música cuando nos metemos en el último minuto de partido.

En conjunto, Rematch es una propuesta muy atractiva en su concepto y es capaz de ofrecernos momentos vibrantes cuando de verdad jugamos en equipo y nos "comunicamos" a la hora de meter un gol. Pero necesita más contenido y una mayor solidez online para aspirar a "pichichi" del género.

Valoración

Nota 72

Aplaudimos desde ya el enfoque de Sloclap para ofrecer unos partidos de fútbol que se salgan de lo habitual. Cuando funcionan, son irresistibles, pero falta algo más de profundidad en el catálogo de opciones y unos servidores online más sólidos.

Lo mejor

La emoción que sientes al encadenar jugadas con los compañeros. Su enfoque desenfadado y arcade.

Lo peor

Le faltan muchas más opciones de juego y una mayor estabilidad online.

Plataforma comentada: Ps5

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Daniel Quesada

Coordinador de vídeo

Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.

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