Análisis de Rune Factory Guardians of Azuma: la saga evoluciona en Switch, PC (y también Switch 2), aunque sigue tropezando en un aspecto clave

Análisis y opinión de Rune Factory: Guardians of Azuma para Nintendo Switch, Switch 2 y PC, la nueva entrega de la saga de granjas y RPG de acción con mazmorras.

ACTUALIZACIÓN: Tras haber jugado a Rune Factory: Guardians of Azuma Nintendo Switch 2 Edition, en las siguientes líneas te cuento cuáles son las novedades de esta mejorada versión y cómo se sienten esas implementaciones en la nueva consola de la gran N.

Con la llegada de la nueva consola, la presente entrega de la saga de Marvelous añade una serie de características ténicas y jugables que ofrecen una mejor experiencia. Guardians of Azuma se beneficia de una mayor resolución y tasa de fotogramas por segundo en Switch 2.

He probado el juego y lo cierto es que esa mayor resolución y, en especial, poder jugar a 60 estables fps hacen que el apartado técnico mejore sus prestaciones (especialmente en las fases de vuelo libre). Además, la experiencia en modo portátil es muchisimo más agradable.

Sin embargo, ni con un mayor y potente hardware se solventan los problemas que ya padecía el juego. El popping de las texturas sigue siendo común, aunque se ha reducido ligeramente en algunas zonas. Las distancias de dibujado siguen sin presentar mucho detalle y la presencia de un blur excesivo llega a afectar a esa mejoría en la resolución.

En cuanto a lo jugable. La novedad que presenta Rune Factory: Guardians of Azuma Nintendo Switch 2 Edition es un modo de gestión que se controla con la función de ratón de la consola. Una vez accedes a los cultivos, puedes jugar y organizar todo mediante este esquema.

Si bien es un añadido anecdótico, sí que facilita mucho la colocación de objetos, semillas, etc. Con mando era bastante engorroso hacerlo, pero ahora se disfruta de un control más preciso, rápido e intuitivo. 

ANÁLISIS ORIGINAL: Rune Factory: Guardians of Azuma busca lograr aquello que unas cuantas sagas niponas han estado buscando en los últimos años: llegar a un mayor número de jugadores. Siguiendo el ejemplo de Monster Hunter, Persona 5 Royal o Atelier Yumia, la nueva entrega se aproxima a un mayor público.

Una nueva ambientación, la introducción de textos en español, nuevas mejoras, así como ser uno de los juegos de lanzamiento de Nintendo Switch 2 han hecho que Guardians of Azuma se coloque en el radar de unos cuantos jugadores y jugadoras.

¿Qué tal es su propuesta? Ya he jugado y como te voy a contar en este análisis de Rune Factory: Guardians of Azuma, el título de Marvelous acierta e innova en unos cuantos apartados, pero también vuelve a tropezar con la misma piedra del pasado.

Tras un Rune Factory 5 que estuvo lejos de mostrarnos su mejor cara, Guardians of Azuma cambia el chip sin renunciar a la identidad de una saga que surgió como un spin-off de Story of Seasons y cuya combinación de granjas y mazmorras le ha llevado a distanciarse de otras propuestas.

Decisiones que consiguen hacer evolucionar a la saga, mientras que otras siguen dejando claro cuáles son sus puntos más flacos. A la espera de su lanzamiento en Switch 2 el 5 de junio (actualizaré con los cambios y mejoras), aquí te dejo el análisis de Rune Factory: Guardians of Azuma para Nintendo Switch y PC:

La historia y ambientación de Rune Factory: Guardians of Azuma

Al contrario que con sagas como Pokémon, Rune Factory se expande de oeste a este. En Guardians of Azuma dejamos atrás el continente de Adonia para viajar a... Azuma (místico territorio que también ha sido retratado en juegos como Wild Hearts).

Tras el Colapso Celestial, las cuatro grandes aldeas de Azuma han sido afectadas por la corrupción de la tierra y los saqueos de monstruos. A la par, los cielos de esta tierra se han resquebrajado, formando islas flotantes a lo más puro Zelda Tears of the Kingdom.

Es aquí donde irrumpe nuestro protagonista (entre dos a escoger) que, tras perder la memoria, será el encargado de rescatar a las deidades que salvaguardaban las aldeas (cada una inspirada en una estación del año) para que así la prosperidad regrese poco a poco.

A nivel narrativo, Rune Factory: Guardians of Azuma no es nada del otro mundo, pero logra formar un universo interesante atado a una vistosa representación de las tradiciones sintoístas de Japón y a unos personajes con cierto carisma.

Y es que la historia se experimenta de una forma mucho más amena gracias a los textos traducidos al español y a que las escenas más cinemáticas tienen doblaje al japonés y al inglés, algo que la saga necesitaba como el comer.

Es cierto que te encuentras con cantidad de clichés de los RPG nipones (tenemos hasta el protagonista con amnesia que este año también se ha rescatado para Dynasty Warriors Origins), pero su guion sirve como buen acompañamiento para un gameplay lleno de variedad.

El gameplay de Rune Factory: Guardians of Azuma: así se juega a este RPG de granjas

El triángulo jugable de la saga sigue estando en Guardians of Azuma. Gestión de granjas, simulación de vida y combate se dan de la mano de nuevo trayendo alguna que otra novedad e implementación que se agradecen casi en su totalidad.

La combinación de juego de granjas con mazmorreo de acción aquí se hace algo más amena que en pasados juegos, al abrir un abanico importante de posibilidades y romper con la repetitiva fórmula del combate añadiendo escenarios más abiertos y con más zonas que explorar.

Y es que hay mucho que hacer cada día (quizá demasiado). Ahora no solo tenemos que cultivar una granja, sino que también entra en la ecuación la gestión de los cuatro poblados y de sus habitantes, que suponen gastos y otros "quebraderos de cabeza".

Plantar tomates te resultará lo más sencillo, ya que controlar la población, la felicidad de cada uno, sus mejores habilidades y asignarles profesiones será una tarea muy importante si quieres que tu imperio productivo florezca.

El objetivo siempre es crecer y para ello se irán desbloqueando áreas rectangulares en las que podrás cultivar, construir edificios y decorar para obtener diferentes bonus. Cada aldea tiene sus propias zonas y también sus particularidades.

Por ejemplo, en Estivalia hay mucho comercio, así que muchos de sus habitantes deberán ser asignados a tiendas en vez de cultivar o talar. Por lo tanto, la variedad es el gran atractivo de Guardians of Azuma. Sin embargo, esa variedad también genera problemas.

Tener cuatro aldeas establece un sistema un tanto irregular, ya que no en todas está lo que necesitas. Si quieres construir edificios debes ir al carpintero de Primavería y si estás en otra población eso conlleva un viaje rápido bastante tedioso.

Además, tanto que hacer puede llegar a ser algo agobiante (de los juegos "relajantes" que solo te pedían producir ya hizo una acertada crítica Wanderstop) y eso sin contar que todavía tenemos que hablar de dos patas más que soportan el juego.

La parte más RPG de acción mejora, como digo, gracias a un diseño de niveles más abierto. Sin embargo, el combate se mantiene bastante plano. Hay diferentes tipos de armas y otros objetos especiales, pero a nivel mecánico se estanca rápidamente.

Solo hay un combo básico para cada arma y dado que a muchos de esos escenarios vas a volver una y otra vez para farmear recursos, no habría estado mal que se hubiesen ofrecido mayores alternativas en el combate. Hay poco y lo que hay tampoco sorprende. Hay un sistema de esquivas directamente extraido de Zelda Breath of the Wild, sin ir más lejos.

Es cierto que los jefes finales suponen un refrescante revulsivo, pero la nula dificultad en modo normal y una IA bastante deficiente, lastran el resultado final. No es un desastre y para salir de los apartados de gestión, un poco de acción se agradece, pero aún queda por mejorar.

En cuanto a la simulación y el romance, el nuevo Rune Factory ofrece cantidad de personajes interesantes con los que establecer relaciones. Podemos realizar cantidad de acciones con ellos (incluso que nos acompañen al combate), pero todo responde a un sistema bastante tradicional.

La estructura de niveles que los JRPG más clásicos ha mantenido para ofrecer opciones amorosas es lo que encontramos aquí. El objetivo es ir día a día conociendo a los que más nos interesen y eso desemborará en nuevas escenas y bonus. No hay más tu tía.

No es una crítica negativa y diría que es el apartado más sólido del juego, ya que añade una nueva progresión más allá de los árboles de habilidad que también se esfuerzan por añadir más contenido y posibilidades a su fórmula.

En lo que a añadir se refiere, también podremos surcar los cielos de Azuma en un mapa abierto con islas que esconden nuevas zonas, secretos, misiones y materiales intesantes. No es una novedad demasiado loca, pero aporta contenido estimulante que mejora la exploración.

Y si todo esto te ha parecido poco, ten en cuenta que no faltan sistemas clásicos como la cocina, las recetas de nuevos muebles y una ingente cantidad de misiones y encargos para terminar de dar forma a un juego enorme en cuanto a contenido.

A veces se dice eso de "quien mucho abarca, poco aprieta" y está claro que Rune Factory: Guardians of Azuma peca de excesiva simpleza en algunos de sus apartados clave. Sin embargo, viéndolo como un todo, esta nueva entrega ofrece muchísimo que llevarse a la boca.

La jugabilidad es simple y compleja a la vez gracias a la fusión de elementos y repito que es cierto que podría mejorar, pero no hay nada que sea un fracaso ni que cause males irreparables a la experiencia final. Hablemos de lo que sí pone en jaque al juego... 

Rune Factory: Guardians of Azuma en lo técnico: gráficos, rendimiento, banda sonora...

Fastidia ver cómo, después de varios años, Marvelous apenas haya hecho esfuerzos por mejorar uno de los puntos más flojos de su saga. En 2021 ya dejamos claro que Rune Factory 5 parecía un juego hace varias generaciones y con esta nueva entrega vuelve a suceder lo mismo.

Seré directo. Rune Factory: Guardians of Azuma se ve mal en Nintendo Switch. El apartado técnico es el gran problema de este juego, que no invita a ser disfrutado pese a que su colorido diseño artístico anime es realmente vistoso.

Normalmente, un buen diseño de arte logra compensar ciertas carencias, pero me temo que ni eso es suficiente en el caso de este juego, que se siente demasiado anticuado. Ya sea en modo portátil o con el dock, Guardians of Azuma suda para mantener el tipo.

Para empezar, la inmensa mayoría de texturas son demasiado planas para un juego de 2025 y el popping es constante en prácticamente todos los escenarios (PNJ que aparecen de la nada, árboles enteros materializados por arte de magia, etc). Y los tiempos de carga son bastante prolongados.

También he experimentado unas cuantas caídas de fps en determinados momentos y pese a que las escenas cinemáticas y diálogos muestran los buenos diseños visuales de los personajes, las animaciones de estos son bastante robóticas.

Todo en este título se siente sumamente inestable, algo que espero ver ligeramente mejorado en su versión de Nintendo Switch 2. No obstante, en algunos momentos, el juego logra destacar en la faceta audiovisual.

Una buena banda sonora, con temas y melodías armónicas que casan muy bien con la naturaleza sosegada de la agricultura, hacen que te relajes profundamente, lo que unido a los diseños de cada aldea y sus alrededores hacen que el juego resulte encantador si pasas por alto todo lo demás.

¿Cuánto dura Rune Factory: Guardians of Azuma?

Fácilmente, Guardians of Azuma puede durarte sus 50 horas sin despeinarse. Como viene siendo habitual en la franquicia, la simulación de vida y su combinación junto a otros elementos roleros hace que este título sea otro pozo de horas.

Hay mucho que hacer en Azuma y si deseas verlo todo, puedes prepararte para una buena pila de horas adicionales que elevan la duración a, posiblemente, más del centenar de horas. Vamos, que si quieres estrenar Switch 2 con un juego que te dure, aquí tienes un serio candidato.

Precio, plataformas y ediciones de Rune Factory: Guardians of Azuma

Rune Factory: Guardians of Azuma está disponible para Nintendo Switch y PC a un precio de 59,99 euros en su única edición. No obstante, este título también es un juego de lanzamiento de Nintendo Switch 2 y cuenta con su propia versión.

Rune Factory: Guardians of Azuma Nintendo Switch 2 Edition se puede adquirir por 69,99 euros. Si cuentas con la versión original de Switch tendrás que pagar 10 euros por el Pack de Mejora que trae mayor resolución y framerate y compatibilidad con el modo ratón.

Por útimo, GAME tiene en exclusiva la edición limitada de Nintendo Switch, que cuesta 99,99 euros, pero que incluye un montón de extras, como podéis ver en la galería que hay sobre estas líneas, que vienen organizados en tres niveles o capas en el interior de la caja (que todo sea dicho es de un tamaño considerable).

El primer nivel de la caja contiene un llavero de peluche de Woolby y un abanico plegable inspirado en Azuma; el segundo nivel, contiene el libro de arte (de grandes dimensiones), mientras que el tercer nivel contiene la banda sonora original en CD, y la copia física del juego con contenido digital, como el paquete “Seasons of Love” y trajes adicionales para los protagonistas y su compañero Woolby.

"A-zuma-r" mejoras y a seguir evolucionando

Rune Factory: Guardians of Azuma no es el nuevo profeta de los juegos de granjas, ni todas sus nuevas ideas y propuestas encajan tan bien como deberían, pero lo que Marvelous entrega deja claro que la saga va por buen camino.

Como sus aldeas, la construcción de Rune Factory progresa adecuadamente y Guardians of Azuma supone un interesante punto de entrada para nuevos fans gracias a los textos en español y a una fórmula bastante especial y única dentro de este género.

Es cierto que aún quedan muchos campos que labrar para hablar de la franquicia como el máximo exponente en este mundillo, pero la profunda identidad y estética nipona sumada a la conjunción de sus muchas partes, generan el atractivo necesario para convencer a los fans.

Si eres capaz de pasar por alto sus planteamientos fallidos y ciertos problemas (especialmente a nivel técnico) que lastran la experiencia final, Rune Factory: Guardians of Azuma te va a aportar unas cuantas horas de entretenimiento.

Valoración

Nota 73

Rune Factory: Guardians of Azuma logra que la suma de sus partes haga evolucionar una saga con varios problemas palpables. Algunas de esas trabas siguen estando ahí, pero quien desee un juego de gestión y combate con contenido tiene aquí un digno representante... Siempre que pueda pasar por alto su deficiente apartado técnico.

Lo mejor

La arraigada estética japonesa. La suma de todas sus partes jugables. Textos en español.

Lo peor

A nivel técnico es muy deficiente. Hay algunas mecánicas que resultan demasiado simples.

Plataforma comentada: Nintendo Switch

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Lanzamiento

5-6-2025

Género

Acción, RPG

Compañía

Marvelous

Número de jugadores

1

Idioma de los textos

Español

Idioma del audio

Inglés

Idioma de los subtítulos

Español

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David Rodríguez

Redactor

David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.

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